• Adriana Arismendi

Ocho temas importantes para los negocios que viven hoy

Tal vez nuestras generaciones nunca fueron tan conscientes, como ahora, del paso del tiempo. Probablemente la capacidad de contemplación y reflexión en la que vivimos hoy, es única y por tanto una ocasión sin igual para ponernos en marcha. Activar lo que queremos, desactivar lo que no y tomar las riendas productivas de nuestras vidas.

Como estamos iniciando la 8va oportunidad de este agitado 2020, se me ocurrió hacer un listado de las ocho temáticas más relevantes a tomar en cuenta para hacer crecer un proyecto de negocio o iniciar uno, si es que aún no tomas la decisión de lanzarte al agua.

1. Es cierto que la situación económica en el mundo ha cambiado.

Enfrenta un sinfín de retos por venir. No es solo lo que vemos ahora, serán las consecuencias de las acciones de protección social y la capacidad de las empresas de reinventarse y cambiar sus esquemas, las que definan cómo serán los meses por venir. Pero a pesar de tan nublado panorama, no todas las personas estarán en una mala situación y es el estimulo y la productividad en cadena lo que finalmente vuelve a impulsar la maquinaria y genera tracción para movilizar la economía.


Entonces, ¿es buen momento para emprender?, sí, lo es. Teniendo en cuenta una clara lectura del mercado, del contexto y de tu cliente para desarrollar una propuesta ajustada al momento, no a las ideas que afloran desde tu estómago. Hay mercado para todo, lo importante es comprender el momento y las necesidades y deseos de las personas, para que tus ideas sean estratégicamente creativas.

2. El Marketing y la publicidad han existido desde hace mucho.

Tal vez, en distintas proporciones y siendo más o menos evidentes, pero la idea de persuadir sobre el cambio de comportamiento de las personas existe hasta en las historias bíblicas. No creo que hoy sea más importante que antes, pero si, que hoy es indispensable que no te des licencias intentando vender “humo” crear historias fantasiosas que vendan una realidad aspiracional pero irreal. Por el contrario, es momento de sinceridad, de honestidad y apertura, pero con optimismo.


Si bien antes los negocios creaban un aura de perfección alrededor de sus productos y servicios para venderlos como soluciones mágicas, hoy, necesitamos de optimismo, pero realista, solidario y aterrizado. Para lograrlo necesitas estar seguro de que lo que tienes para ofrecer es suficientemente bueno como para no tener que sobreactuar en su venta. Necesitarás de una propuesta real y tangible a la que sumes una visión positiva de lo que las personas necesitan en este instante. Hacerte de insights será tu segunda carta ganadora para lograrlo.

3. Dicen que la escasez promueve la creatividad,

Al menos esa era la frase que repetían mis jefes cuando hacían reducción del presupuesto de Marketing, y creo que en cierta medida es verdad. El impulso que genera la incomodidad es una oportunidad única para los creadores. Es mucho menos probable que cuando estamos bien, cómodos y confiados, nos retemos a crear cosas nuevas y distintas.


En cambio, cuando estamos entre la espada y la pared, ese deseo de sobrevivir nos puede llevar a conformarnos y entregarnos al destino o, por otro lado, a llenarnos de coraje y voluntad para pensar en opciones, crear alternativas e intentar nuevos caminos.

4. Si ya existe, encuéntrale sentido.

Puede que consideres que tu Marca tenga una personalidad, un propósito y una estrategia definida, pero todo evoluciona y debe ser así en función de lo que pase en el ambiente. De lo contrario nos quedamos fuera del juego, con un look que claramente no encaja con la modernidad del mundo actual.


Por eso refrescarse, darse la oportunidad de revisar lo que está hecho, es importante para que la supervivencia no sea la imagen de tu marca, sino para que eso que transmites sea vivencia, actualidad y vitalidad en toda su expresión. No me refiero a lo estético, sino a la personalidad, a la forma de pensar y actuar, a las causas en las que crees y las que creas.

5. El valor diferencial de una Marca es su equipo.

Eso no tiene duda. Las líneas escritas de un propósito pueden ser copiadas, las acciones pueden ser imitadas, los mensajes podrán ser calcados. Pero el nivel de involucramiento, pasión, compromiso y creencia de las personas que conforman un equipo y van tras un mismo objetivo, no puede ser copiado. Y esto es así, porque la esencia de las personas es única.


Podemos hacer algo igual, que no se vivirá de la misma manera porque cada uno tiene un toque personal que lo modifica, así sea levemente. Si sumas estas esencias, y las potencias con una sola creencia y una meta en común, lograrás tal diferencial que entenderás la necesidad de sacarle el máximo provecho, porque no podrás imitarlo exactamente así, en el futuro. Crearás otros equipos buenos, pero no iguales.

6. La capacidad de sorprender en este momento es tal vez incomparable.

Algunos creerán que no vale la pena esforzarse porque todos están intentando vender digitalmente y creando espacios en redes sociales para comunicar sus emprendimientos, pero en realidad, la posibilidad de llenar los espacios con información valiosa y original es impresionante. Al tiempo que lo es sorprender a las personas con experiencias nuevas, creativas y hasta simples. Volver a lo básico, una tendencia muy del momento.

7. Lo que hacemos con nuestro tiempo.

Algunos han perdido sus actividades cotidianas y otros han visto sus horarios y cargas laborales multiplicarse. Nos lamentamos por lo primero, pero también por lo segundo, sin embargo, sea cual sea el caso, ahora tenemos más tiempo. Todo ese espacio que se nos iba en el tráfico, en tomar aviones, en desplazarnos de un lugar a otro, es un ahorro de minutos, horas que podemos emplear para nosotros.


Para nutrirnos con información valiosa, en lugar de perder el tiempo leyendo historias irreales o excediendo nuestra atención en la pantalla de televisión. Inspirarnos con ejemplos reales e información del mercado que estimule nuestra creatividad. Reflexionar sobre nuestra forma de actuar y liderar o liderarnos y hasta crear nuevas estrategias de vida y de trabajo que nos ayuden a superar como vencedores, esta situación.

8. El liderazgo lo cambia todo.

Bien sea en una empresa donde tengas personas a cargo, en un nuevo emprendimiento en el que te asocies o busques apoyo o liderándote a ti mismo para alcanzar tus objetivos. Hoy más que nunca la posibilidad de ser compasivos, transparentes con nuestras expectativas y con nuestras acciones, es la base para hacer realidad las metas que te propongas. Las personas primero. No solo tus clientes, también tus equipos, tus socios.


La humanidad es el centro de lo que haces, porque una máquina no te comprará tus productos o servicios. Por tanto, lo que las personas transmitan será tu apoyo para lograr lo que te propones. Pero como las personas somos un manojo de valores, principios, creencias y emociones, saber liderar estos elementos, te ayudará a fortalecer tu equipo y constituirá el apoyo que necesites con tus fuerzas disminuyan. Escuchar, valorar y abrir tu mente.

Todo es posible, hasta en las circunstancias más adversas. Decir que no era posible no será una excusa valida para quien no se dio la oportunidad de intentarlo todo.
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