• Adriana Arismendi

Un Nuevo Comienzo

Han sido días extraños. Tal vez no tan distintos a otros, pero con la posibilidad de examinarlos a detalle. De verlos de cerca y saber cómo lucen cada día, cada hora. Tal vez esa es la diferencia. La que nos hace apreciar el clima lluvioso como lamentable y el soleado como burlesco. Es solamente la lupa que usamos para verlos y el ánimo con el que los juzgamos.

Nunca habíamos estado en cuarentena, aislados completamente y escuchando predicciones nubladas y noticias tristes. Valorando la idea de la reinvención y el apoyo mutuo. Vemos estos dos meses largos, como una eternidad. Lo que me ha hecho pensar, ¿cómo se sintieron las personas que estuvieron más cerca a las guerras? ¿Cómo pudieron afrontar el aislamiento quienes han estado secuestrados? ¿Cómo se sintió Ana Frank y su familia al estar encerrados, sin poder hacer ruido durante tanto tiempo? Estoy segura de que algunas personas han tenido la desafortunada experiencia de vivir con miedo y sin expectativas, alejados del mundo por mucho más tiempo. Lo que me lleva a preguntarme, ¿cuán aprovechable puede ser esto en las condiciones en las que estamos viviéndolo?


No me gusta hablar de virus, de crisis, de que no volveremos a ser igual. Prefiero enfocarme en esta oportunidad. Un nuevo comienzo. Inicia un nuevo mes, el número seis. Justo la mitad del año. Estamos encerrados, sí. Pero tenemos internet, celulares, acceso a redes sociales, televisión y libros virtuales. Podcast y radio. Recetas de cocina por doquier, clases de yoga gratis, ejercicios de todas las intensidades en vídeo, consejos. Inspiración de gente que se ha reinventado con negocios. Ni qué decir de los que han puesto su talento musical al servicio de otros, nuestros restaurantes favoritos con domicilios. Si lo piensas bien, tenemos una infinidad de ventajas que en otros tiempos eran inimaginables.

Entonces aprovecha este paréntesis, no diré pausa, porque muchos estamos trabajando interminables horas a diario y otros de manera forzada se han quedado sin empleo. Pero pensemos en este espacio extraño para crear. Crear nuevas estrategias en nuestro trabajo. ¿Estamos haciendo suficiente para ayudar a otros? A nuestros clientes, a nuestros compañeros… Podemos ser más eficientes, aprovechar mejor los recursos. Hacer las cosas de una manera distinta.


Es un buen momento para retomar tus promesas para este año y saber qué de eso haz hecho y que no iniciaste. ¿Te gustaría seguir adelante con ese plan o quisieras hacer uno distinto? Si hacemos un corte en el tiempo, podemos sincerarnos, hay con seguridad un montón de cosas que no hemos hecho porque no estamos convencidos de ellas, porque las postergamos de un día a otro o porque hemos imaginado otras que nos entusiasma más. Toma este paréntesis para hacer esa revisión y te propongo que te plantees hacer al menos 1 de tus promesas durante este nuevo mes. Una nueva oportunidad para construir.


Intenta reconocer qué no te gusta. De todo lo que estás viviendo. Qué te causa aburrimiento o irá. Puede ser tu trabajo, el horario. La compañía que tienes a diario, el lugar donde vives, el proyecto personal que no terminas aún, la almohada. Cualquier cosa. Siempre tenemos elementos que nos causan incomodidad. Elige cambiar uno. No significa que lo reemplazarás, tampoco que de la noche a la mañana será todo distinto. Pero si tomas la decisión, si decides sincerarte, estarás dando un primer gran paso. El siguiente es hacer un pequeño plan para cambiar.


Si, se trata de tu empleo. No te gusta lo que haces, no es lo tuyo. Evalúa, si cambiar de departamento en la misma empresa es una opción y ten las conversaciones necesarias para que hagas saber a las personas clave de tu interés.


¿Quieres algo completamente distinto? Proyecta tu carrera. Cómo quieres verte crecer profesionalmente. Reúne tus talentos y fortalezas, únelos a tu propósito personal y ponte manos a la obra a actualizar tu HV. Luego haz una lista de las empresas en las que te gustaría trabajar y empieza a por tu red de contactos. Una buena recomendación vale mucho.


¿El tema es alguno de tus compañeros de trabajo, o tal vez tu jefe? Ten conversaciones honestas. No hirientes, pero sí sinceras. Decide qué te gustaría y haz un auto examen de tus comportamientos. Ser honestos no quiere decir acusar, se trata de reconocer y expresar sentimientos. Hacerlo te permitirá saber cuál es el siguiente paso. Postergar las decisiones es como guardar los problemas en un cajón, estarán ahí para siempre. Hasta que decidas sacarlos y hacer algo con ellos.

No importa de qué se trata, lo importante es que tenemos nuevamente renovados 30 días de oportunidad para cambiar. Un nuevo comienzo, así que; Why not? Inténtalo y encuentra las innumerables razones que te impulsarán a hacerlo.

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